El pez que no sabe leer

Pecera En una tienda de mi barrio, venden pecesitos y peceras. Puedes comprar las plantas y las piedras para decorar la pecera, la comida para los peces, y peces de mil colores. Pero los peces se ven tristes. Miran al fondo de la pecera y no juegan entre ellos.

Creo que el problema es que se aburren mucho, están lejos de casa, lejos de sus amigos. Si puderan leer, sería mejor, porque podrían recibir cartas, leer historias, aprender sobre las personas.

Me gusta leer, y quiero enseñarle a los peces a hacerlo. Se que si leen, ya no se van a aburrir y estarán más felices.

 

La gata tiene frío

Cuando mi gata Ronja tiene frío, quiere dormir en mis hombros. No le gusta sentirse sola, o dormir en el sofá, cuando siente tanto frío. Si no estoy cerca, se acerca a su hermano Asrael para que le de un poco de calor.

No es realmente su hermano, y no se parecen mucho, pero han vivido juntos desde que son cachorritos y son tan amigos que son como hermanos.

Una tortuga muy pero muy vieja

Mi mamá dice que las tortugas viven muchos años, más de 100. Pienso que me gustaría vivir mucho tiempo como una tortuga para poder saber muchas cosas, poder hablar con muchas personas, leer muchos libros y conocer muchas ciudades y pueblos y campos.

La tortuga Casiopea

Yo tengo una amiga tortuga que se llama Casiopea. Me gustaría vivir como mi amiga Casiopea, porque verla siempre me alegra, y me gustaría que todos se alegraran de verme. Y porque tiene su casita encima y no necesita nada más que lo que lleva a cuestas. Y me gustaría vivir como Casiopea porque va despacio, sin preocuparse por los que corren a su lado y siempre sonríe y me mira tranquila. Me gustaría mucho que todos vieran lo linda que es Casiopea y lo bien que me hace verla.

Pero más que eso, me gustaría recordar siempre que puedo ser una tortuga el día que quiera. Quiero no olvidar que cada día puedo crear quien quiero ser, y solo serlo. Y me alegro, de saber que tengo amigos que me recuerdan, cada día, que puedo ser una tortuga si solo quiero serlo.

Cinco perros

Cinco perros había en el parque. Uno amarillo, grandote y tonto, con una correa roja. Un chiquitín, marrón con los ojos amarillos y una plaquita morada. Un perro negro, con muchas canas, ya sin ganas de jugar y una bufanda roja y verde de navidad. Un grandulón, negro con patas cafés y el hocico blanco. Y mi perro, el más dulce de todos, orejón, cafe, negro y blanco.

Cinco perros en el parque

Parece que va a llover y todos los perros se ponen nerviosos. A los perros no les gusta cuando llueve. A la gente que vive en las ciudades tampoco les gusta cuando llueve. Pero aún así, aveces llueve.

Solo moras para este oso

solo-moras– Mamá, de verdad sólo quiero moras

– No puedes comer solo moras, tienes que comer un poco de pescado. Si no, serás un osito chiquito para siempre.

– ¿Y si hacemos un pescado de moras?

Al gato no le gusta bañarse

El gato no se quiere bañarTodos los días tomo una ducha antes de salir de casa. Es divertido porque el vapor del agua empaña el espejo y puedo dibujar animales en él.

A mi perro le gusta bañarse también. Cuando se moja, se sacude y moja todo el baño, las paredes, el tapete… y sale corriendo a buscar que más mojar, por toda la casa.

Pero a mi gato, a mi gato no le gusta bañarse. Cuando se moja, se molesta mucho, y no se mueve y solo me mira de mal genio. Y cuando está mojado se ve muy flaco, todo el pelo se le pega, y se sube al borde de la ventana y me mira con mal genio por una semana.